Ayudan a bajar el colesterol ‘malo’, previenen los coágulos, relajan los vasos sanguíneos y reducen la tensión arterial. Esa favorable en los cuadros de depresión, estrés y fatiga. Tienen un alto contenido en ácidos grasos poliinsaturados, acido linoleico, vitaminas E, A, B1, B6 y calcio. A la hora de consumirla, la cantidad debe ser del tamaño del puño de la persona que la va a ingerir y preferiblemente en horas de la mañana, acompañado de avena o frutas.
